No me sueltes nunca. 

Antes solía tener miedo a la oscuridad. Cuando eres pequeña y los monstruos te acechan, tú única solución es escapar. Aprendes a escapar de cualquier situación, aprendes que nada te puede hacer daño porque, tal vez, puedas romperte para siempre. Pero a veces pasa, a veces te miran. Pero no con cualquier mirada, te miran de verdad, con los ojos grandes, con un brillo especial, un brillo que sale y te abraza. Y te abrazan tan fuerte que sabes que no te romperás, que aguantarías incluso con más fuerza. Y te unen, y te recomponen y vuelves a soltar el aire. Y dejas de escapar.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: